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Agencia
DIB 5 de Octubre de 2.008
PEREGRINACIÓN
A LUJÁN: BERGOGLIO LLAMÓ A NO QUERER IMPONER CREENCIAS
Y A ESCUCHAR AL PRÓJIMO
LA
PLATA, oct 05 (DIB/DYN).- La multitud que cada año participa
de la peregrinación juvenil a pie a Luján, este año,
en su 34 edición, convocó a más de un millón
de personas que festejó el día de la patrona del Camino.
El cardenal encargado de la homilía central, Jorge Bergoglio,
criticó a quienes "no escuchan" los reclamos del
pueblo, porque prefieren "dominar al otro" o "simplemente
nos les interesa el otro".
"Cuántas cosas cambiarían en el trabajo, en el
barrio, si nos escucháramos. Cuántas cosas cambiarían
en nuestra patria si aprendiéramos como pueblo a escucharnos",
exclamó el primado argentino ante miles de peregrinos que,
pese al cansancio, participaron de la misa central en la plaza Belgrano
frente a la basílica de Luján.
Luego de preguntar a la concurrencia "qué es lo que
nos impide escuchar", el purpurado reflexionó: "Es
querer imponer lo que yo siento, lo yo creo, lo que yo quiero".
"Es como querer dominar al otro o prescindir del otro o simplemente
estar tan centrado en uno mismo que no me interesa el otro. Entonces
vamos como borrando al otro de mi panorama y el mundo termina en
nuestra piel y no dejamos lugar para el otro", aseveró.
Bergoglio volvió a apelar a su habitual prédica para
cuestionar el estilo de "confrontación permanente y
casi autista" del matrimonio presidencial, según explicaron
fuentes eclesiásticas, pese a que en la homilía no
hizo ninguna referencia puntual a quién se refería
con sus críticas.
El arzobispo de Buenos Aires también lamentó que "la
vida nos vaya acostumbrando a pasar de largo, a no interesarse en
la vida del otro, en lo que el otro me quiere decir o necesita,
o que sufrimientos padece, porque le contestamos antes de que termine
de hablar".
Con vivas a "la Madre argentina", a las 6.43 de la madrugada,
los peregrinos, calculados por fuentes policiales en más
de un millón, recibieron la "imagen cabecera" que
partió el sábado al mediodía del santuario
de San Cayetano, en el barrio porteño de Liniers. En la Plaza
Belgrano la mayoría descansaba en el suelo, pero al ver llegar
a la Virgen se pusieron de pie para recibirla con vítores,
cánticos y agitar de pañuelos.
"Esto es una emoción impresionante. Esto está
creciendo cada vez más. Trajimos un pedido especial por Sofía,
para que allá en el sur pueda aparecer con vida", dijo
Mario Bianchi, uno de los transportó la imagen hasta Luján
y la colocó sobre el altar.
En tanto, un joven de 22 años proveniente del Chaco depositó
una cruz de mediano tamaño junto a esa imagen mariana y dijo
que esperaba poder colocarla en las Islas Malvinas. "Entregué
un material a Bergoglio y mañana intentaré ver a la
presidenta, para que entre todos malvinicemos el país",
explicó a la prensa. (DIB)
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